Las personas que se
sienten inferiores tienen un sentimiento de autoestima muy bajo o... demasiado
elevado. Esta regla por lo general se cumple tanto para la persona que afirman
que no sirven para nada como para que esas que se declaran capaces de todo.
Quienes viven postergando
el momento de hacer lo que desean justifican diciendo que no vale la pena hacer
tantos esfuerzos por conseguirlo. Como ello fueron hecho para llevar a cabo grandes misiones, no necesitan malgastar sus energía en el cumplimiento de
tareas menos importantes, que para colmo llevan implícita la posibilidad de
fracaso.
Hacer algo más seria
una herida para su ego, que ellos serían incapaces soportar hay una
manifestación de soberbia que es la patología manía - depresiva . Se ve en
personas que por lo general fueron niños sobre estimulados, le decían que podían
realizar grandes cosas pero, cosas que lo superaba y que los excedían. Después, no conseguían hacerlas y se frustraban.
Por lo general la
persona que parece llevarse el mundo por delante tienen estas características:
se siente muy estimuladas por los proyectos. Pero a veces estos proyectos están
mucho más allá de sus posibilidades y de sus fuerzas reales.
Al no poder
alcanzarlos se frustra y se sienten
deprimidos.
Esa persona sólo va a
sentirse bien cuando asuma que es un hijo de vecino más en este mundo y se dé
cuenta de que la mayor parte la cosas que pueden lograr en esta vida, las tienen
que hacer a partir del esfuerzo, de la dedicación, y de las metas alcanzables
que ponga en ese plan de vida
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