La solución al
problema
La buena relación de
pareja se diferencia de las demás, no en la cantidad de problemas, sino en
habilidad para resolverlos.
A la hora de enfrentarse a una dificultad cotidiana
se deben tener en claro tres aspectos fundamentales para encontrar una buena
salida
- Diferencia del tipo de problema. Cuando uno de los miembros involucran al otro en decisiones o conflictos que no le competen directamente, aparecen en la pareja una presión innecesaria y negativa para la relación. Es necesario separar el problema propio, de los de la pareja.
- ¿Es un conflicto real? A menudo se suelen confundir los problemas con la diferencian las opiniones y comentarios de valuadores. Estas actitudes ayudan a agrandar el conflicto base y dar lugar al error.
- Buscar soluciones. Una discusión y la búsqueda de soluciones son cosas distintas. En las peleas, recriminaciones y los gritos están presentes. Sin embargo, en una charla en donde se intercambian opiniones con respecto y madurez, se puede llegar a un desenlace beneficioso para la pareja.


